No todos los desastres ocurren en la cancha. Algunos se firman en un escritorio.
Coutinho al Barcelona: 160M
No encajaba en el sistema, lo prestaron al Bayern que lo usó para ganarles 8-2, y terminó regalado al Aston Villa.
Hazard al Real Madrid: 115M
Llegó con sobrepeso, sufrió lesiones encadenadas. En cuatro temporadas jugó menos que en una sola con el Chelsea.
Un mal fichaje es un agujero negro que distorsiona toda la planificación deportiva durante años.