Los clubes-estado, la inflación post-Neymar y el vaciamiento de las canteras están redefiniendo el deporte.
La Champions pasó de grandes dinastías a un tablero donde los petrodólares dictan quién llega a la final.
Eliminatorias sudamericanas o semifinales europeas. Dos caminos al Olimpo que no se parecen.
Los ciclos se acortan, pero ¿es diversidad real o nuevos ricos reemplazando a viejos ricos?